Según la Federación Mexicana de Diabetes hay más de 347 millones de personas con diabetes en todo el mundo y se encuentra entre las primeras causas de muerte en México. Cada vez son más los niños que la presentan y que lamentablemente en muchos casos se pudo haber evitado a base de una alimentación adecuada, actividad física y reducción o control de peso. Parecen ser indicaciones muy complejas ya que cada vez son  más las personas que caen en esta enfermedad que poco a poco va acabando con su calidad de vida.

La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia, provocando una acumulación de glucosa en la sangre, y trayendo como consecuencia que el organismo se vaya deteriorando.

Si bien la diabetes tipo I suele desarrollarse repentinamente, la diabetes tipo II que es la más común,  tiene varios  factores de riesgo  que podríamos prevenir como el sobrepeso, la falta de actividad física regular y en general la mala alimentación.

Considerando que 7 de cada 10 mexicanos tiene sobrepeso u obesidad, y que la diabetes está íntimamente relacionada con estos factores, son aspectos en los que debemos prestar mucha atención y tomar cartas en el asunto, tan solo en México ocupamos el 6to. Lugar a nivel mundial en número de personas con diabetes.

Si como adultos decidimos no considerar este tipo de enfermedad mortal como un asunto serio o creemos firmemente que nunca nos va a pasar, está bien, pero en el caso de los niños es  nuestra responsabilidad al cien por ciento, los niños no van al súper a hacer su despensa, no eligen el menú del día ni saben las porciones que deben comer, un niño enfermo de diabetes por causa de la mala alimentación es responsabilidad directa de un adulto que no lo cuidó ni educó.

Y no se trata de entrar en pánico y comer sólo lechugas de lunes a viernes, se trata de tener un balance que nos permita disfrutar de algunos antojos pero cuidando la alimentación y la actividad física durante la mayor parte del tiempo.

Aquí te damos algunos consejos prácticos que aplican para chicos y grandes:

  1. Compra únicamente alimentos saludables, cuida tu alacena, de esa forma será más fácil mantenerte alejado de los atracones de media noche.
  2. Ten en tu refrigerador fruta y verdura picada lista para comer en cualquier momento, para hacer alguna comida rápida o simplemente para un snack  que no te haga ir corriendo a la tienda por un gansito.
  3. Cocina para varios días, haz comidas saludables y variadas que puedas conservar en el refrigerador, de esa manera no tendrás que comer lo que se te cruce en el camino.
  4. Cambia la sal común de mesa por sal de mar o sal rosa, es un cambio pequeño pero significativo.
  5. Guarda tu antojo para el fin de semana, para una salida con amigos o una ida al cine, hazlo una o dos veces por semana y el resto de los días come limpio, así disfrutarás más cuando comas ese postre que tuviste en mente toda la semana sin arruinar tus esfuerzos de la semana.

Seamos más conscientes de nuestra salud y recordemos que como dicen por ahí “el cuerpo algún día nos pasará la factura”, lo cual esperamos no sea pronto y mucho menos sea porque pudimos haber prevenido pero en algún momento decidimos no hacerlo.

 

Pin It on Pinterest