Hace poco una amiga me dijo con gran sorpresa: “En donde vivo no conocen la rama, ¿puedes creerlo?” Aunque desde pequeña sé que esto es muy veracruzano sigue causando desconcierto que una tradición tan conocida en diciembre sea desconocida en otros lados. Definitivamente a todos los que vivimos en el Estado de Veracruz nos causa mucho asombro cuando alguien dice ¿Cantar la qué…?

Así como se sabe que en Veracruz hay una infinidad de tradiciones, las decembrinas son completamente representativas, si no las conoces aún, te comparto un par de celebraciones que permanecen acompañadas de un poquito de historia.

La Rama

Ésta  tradición tiene su inicio a mediados de diciembre y termina el 24 de diciembre, en enero o hasta febrero según la zona. Consiste básicamente en tomar la rama de un árbol, una rama que debe ser bonita y algo grande, de preferencia, la cual se adorna con globos, listones, estrellas brillantes, etcétera.

Un grupo de personas, que en la actualidad son normalmente niños o adolescentes (aunque esto no es exclusivo de ellos), salen a cantar versos relacionados con el nacimiento y vida de Jesús, acompañados de jaranas, guitarras y percusiones, esto lo hacen visitando casa por casa y en las calles; las personas que escuchan les obsequiarán una “dádiva” que se traduce en dinero o dulces.

En cada región del estado surgieron diferentes versiones a lo largo de cientos de años, entonadas con el estilo más representativo de la zona. Entre los ejemplos más sonados está la interpretación propuesta por Arcadio Hidalgo, Benito González y Antonio García de León, exponentes del Son Jarocho, quienes conectaron la rama con la bamba y en el intermedio se recitan unas décimas que se conocen también como justicias.

Otra versión son las populares “Naranjas y Limas” al estilo alvaradeño o la que engloba “Pascuas” y “Justicias”. Si eres veracruzano es probable que aún no hayas escuchado todas las versiones, pero te animo a que busques las de todas las regiones.

El viejo

Hablemos primero de aquel viejo que tal vez si conozcan fuera del estado, se trata de un monigote o muñeco de trapo, hecho con ropa vieja y relleno de periódico, telas viejas y muchos (en verdad muchos) cohetes pirotécnicos. Éste viejo representa el año que se va, lo sientan en una silla a la puerta de algunas casas, el 28 de diciembre, aproximadamente.

Al finalizar el año, justo antes de que suenen las doce campanadas, las familias que hicieron su viejo se disponen a prenderle fuego, lo que se convierte en un divertido espectáculo.

Como mencioné antes, éste es uno de los viejos conocido por los veracruzanos, lo que quiere decir que hay otro más. Se trata del paseo del viejo, una tradición en la que algunos jóvenes se visten de viejo o vieja y van por las calles, sonando tambores o instrumentos improvisados y cantando “una limosna para este pobre viejo, una limosna para este pobre viejo,  que ha dejado hijos, que ha dejado hijos, para el año nuevo…”

Las personas también cooperan con ellos, dando “su limosna” al viejo.

Posadas veracruzanas

Escuchamos “hoy tengo una posada” y pensamos más bien en una fiesta, llena de bebidas y platillos. Aunque en parte son así, tradicionalmente en Veracruz muchas posadas se festejan con la cantada pidiendo posada, unos afuera de la casa con velas y otros respondiendo sus versos desde el interior. Algunos suman a la fiesta la ya mencionada rama, otros hacen fandango tradicional y otros más parten piñatas. En las posadas hechas en Veracruz, aún se conservan muchos elementos que durante todo el año se hacen presentes.

Si tienes algún amigo que viva fuera comparte esta breve explicación para que conozca un poco más de tus raíces, si estás viviendo fuera del estado, espero que este haya sido un bonito recuerdo de tu hogar.

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