Está por terminar enero y seguimos sin poder cerrar el ciclo del maratón alimenticio, apenas estamos recuperándonos de la rosca de reyes cuando familiares o amigos ya están acordando el lugar para los tamales o que botanas y delicias preparar para el Super Bowl de este año.

Definitivamente los mexicanos sabemos aprovechar el placer de comer, por lo tanto, constantemente podemos caer en los excesos, más aún cuando se trata de festejar. No sólo en reuniones, probablemente habrás notado que luego de sentirte plenamente satisfecho tras la hora de la comida, te ataca una terrible somnolencia, pesadez o cansancio, en resumen te da “el mal del puerco”.

¿Te has preguntado por qué sientes este malvado malestar? O ¿Por qué en ocasiones es más fuerte? Hoy te respondemos algunos “porqués” sobre esta sensación.

El primer “porqué”: ¿Por qué le decimos “el mal del puerco”?

Está claro que su nombre oficial no es ese, nos encanta ponerle apodos a todo (y a todos) y así surge esta expresión, haciendo alusión al cerdo, ya que uno de sus hábitos favoritos es dormir profundamente después de comer. De hecho, el nombre oficial de esa sensación de somnolencia es “marea alcalina”.

¿Por qué nos ataca?

No te espantes, no es una enfermedad y no nos “ataca” precisamente. El sentir sueño crónico surge con más fuerza cuando comemos “pesado”, aunque es normal que ocurra después de cada comida, ya que se debe principalmente al proceso de la digestión.

¿Por qué es más intenso cuando comemos mucho?

Para que nuestro estómago digiera los antojitos que acabamos de comer o cualquier alimento cargado de grasa y azúcar, necesita generar más ácidos, por lo tanto es un esfuerzo extra que gastará aún más energía. Entonces, cuando el cerebro detecta que el cuerpo está trabajando arduamente comienza a marearse y luego viene la pesadez.

 

Después de contestados los “porqués” básicos, te dejamos con algunas recomendaciones para luchar contra el mal del puerco y continuar tu productivo día:

COME SALUDABLE

Si, no podemos resistirnos  a la comida chatarra y la escasez de tiempo no ayuda mucho, sin embargo la primera recomendación es intentar comer más saludable, agrega frutas y ensaladas a tu lunch, no morirás de hambre, es una promesa.

ACTÍVATE

Nos encantaría decirte que la solución es dormir, claro, si tienes tiempo, una siesta de 15 minutos podría ayudarte, pero si tienes sólo una hora o dos de comida organiza tu tiempo y guarda unos minutos para salir a caminar, charlar con tus compañeros o simplemente hacer algo divertido que te active antes de seguir con tus tareas.

BEBE ALGO

En este punto no podemos dejar que bebas cualquier cosa, deléitate con un buen café o una taza de té y sobre todo, mucha, mucha agua.

Ahora que ya lo sabes ¡a trabajar se ha dicho!♥

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