Algunas veces pensamos que hacer dietas rigurosas es lo único que nos va a ayudar a perder peso o a estar saludables, y en ocasiones los pequeños cambios que pueden ser prácticamente imperceptibles pueden ayudarnos más de lo que crees.

Aquí te enumeramos algunos alimentos que tienes que empezar a sustituir:

1.- AZÚCAR por STEVIA: Comienza cambiando a stevia, agrégalo a todo lo que sueles endulzar, pero busca una stevia natural (líquida o en polvo), estarás ahorrándote muchísimas calorías. Úsala sólo cuando sea necesario, de 2 a 3 porciones al día.

2.- SAL DE MESA por SAL DE MAR/SAL ROSA DEL HIMALAYA: Actualmente las encuentras en cualquier supermercado y sirve exactamente igual, tus alimentos no cambiarán de sabor y es muchísimo más saludable.

3.- HARINAS REFINADAS por HARINA DE COCO/AVENA/ALMENDRAS: Para las preparaciones que requieren de harina puedes sustituirla por harinas que aportan más nutrientes a tu organismo. Si no las encuentras fácilmente simplemente licua las hojuelas y de avena y ¡Listo! Tienes harina de avena para hacer hot cakes o muffins.

4.- ACEITES COMERCIALES por ACEITE DE COCO/AGUACATE: Si necesitas aceite para freír ligeramente algún alimento usa los aceites de coco o aguacate que pueden soportar altas temperaturas y no pierden sus propiedades, aparte de que aportan muchos nutrientes que son excelentes para la piel y el cabello.

5.- BEBIDAS AZUCARADAS por TÉ: Si sueles comer con bebidas dulces prepara una jarra de té frío endulzado con stevia y ahorrarás también muchísimas calorías. La lista de tés es interminable, pero si quieres ayudar a acelerar tu metabolismo opta por el clásico té verde, té blanco, o si lo prefieres algún té natural de jengibre, cúrcuma y canela.

6.- LECHE DE VACA por LECHES VEGETALES: Diversos estudios han demostrado que las leches de vaca a la larga son dañinas para el organismo, si aún la consumes puedes sustituirla por leches vegetales, las cuales encuentras también en cualquier supermercado o las puedes hacer en casa. Escoge alguna leche de almendras, coco, arroz, avena o hasta de quinoa que sean sin endulzar y úsalas en smoothies, para el café y si te animas, hasta para el cereal (aunque confieso que no soy fan de esta combinación).

Con el tiempo estos pequeños cambios te ayudarán a llevar un estilo de vida más saludable, que lejos de ser una dieta rigurosa son hábitos que sin notarlo mucho harán una gran diferencia ¡Inténtalo!.

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